El vuelo

El aire desgasta suavemente mis alas.

 

Las plumas se me fueron cayendo

durante el tenue transcurrir de las estaciones.

 

Once años hace que nací.

 

Ya no tengo rumbo,

solo me dejo mecer por la brisa

mi eterna compañera,

mi dulce amante

que balancea mi cuerpo,

entre las dunas borrascosas de una oscura noche.

 

El sonido de mi voz ya no se oye

solo son ecos que cabalgan salvajes por mi memoria,

olvidadiza,

selectiva,

evocadora.

 

¡Enciende la luz de mis recuerdos!

¡Corre! ¡Hazlo rápido!

 

Estoy ya viejo,

ya cansado,

ya moribundo.

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